La vida en la Tierra puede tener un origen cósmico en más de un sentido. Un nuevo estudio muestra que los impactos de meteoritos sobre los océanos primitivos pudieron crear nucleobases (bases nucleicas) y aminoácidos, que son componentes básicos del ADN.

Unos expertos de la Universidad de Tohoku, el Instituto Nacional de Ciencia de Materiales y la Universidad de Hiroshima, todas estas instituciones en Japón, han llegado a esta conclusión después de llevar a cabo experimentos de impactos simulando a un meteorito golpeando un primitivo océano.

Con el análisis preciso de los productos recuperados después de los impactos, el equipo integrado por Yoshihiro Furukawa, Hiromoto Nakazawa, Toshimori Sekine, Takamichi Kobayashi y Takeshi Kakegawa encontró la formación de bases nucleicas y aminoácidos a partir de compuestos inorgánicos.

Toda la información genética de la vida moderna se almacena en el ADN como secuencias de bases nucleicas. Sin embargo, la formación de bases nucleicas a partir de compuestos inorgánicos disponibles en la Tierra prebiótica había sido considerada como algo difícil.